Las plataformas petroleras son instalaciones de extracción que operan hasta 2450 metros bajo la superficie marina. Desde el Mar del Norte hasta el Mar de Okhotsk, desde el Golfo de México hasta las costas brasileñas, estas estructuras facilitan una parte significativa de la producción energética mundial. La Troll A en Noruega alcanza 472 metros desde el fondo marino, mientras que la Berkut en Rusia soporta 200,000 toneladas de estructura en condiciones del Ártico. Cada instalación responde a restricciones específicas según su ubicación. La Hibernia frente a Newfoundland resiste impactos de icebergs desde 1997, mientras que Thunder Horse en el Golfo del México procesa 250,000 barriles diarios a casi 2000 metros de profundidad. En Brasil, la P-51 de Petrobras funciona a 1800 metros bajo el agua, y el complejo Ekofisk en el Mar del Norte agrupa 30 plataformas interconectadas. Estos ejemplos ilustran la variedad de tecnologías empleadas para extraer petróleo y gas en entornos marinos diversos.