Maria-Theresien-Platz, Plaza pública entre el Museo de Historia Natural y el Museo de Historia del Arte en Viena, Austria
La plaza de María Teresa es un amplio espacio público en Viena que se extiende entre dos imponentes edificios de museos enfrentados. Un monumento de bronce de la emperatriz se encuentra en su centro, rodeado de cuatro estatuas ecuestres de comandantes militares y fuentes decorativas que definen el lugar.
La plaza fue construida en 1888 como parte del proyecto Ringstrasse, que conectaba el nuevo distrito de museos de Viena con los terrenos imperiales. Esta expansión reflejó la transformación de la ciudad durante el siglo XIX en una capital europea moderna.
La plaza lleva el nombre de la emperatriz y funciona como punto de encuentro natural entre los dos grandes museos de Viena. En invierno se convierte en un mercado festivo, lo que cambia la forma en que residentes y turistas usan y experimentan este espacio central.
La plaza es fácilmente accesible a pie y está cerca de las estaciones de metro Volkstheater y Museumsquartier. El diseño abierto proporciona espacio para quedarse y caminos claros para los visitantes que pasan entre los museos.
El monumento central presenta una figura de bronce de tamaño colosal que pesa alrededor de 44 toneladas, mostrando a la emperatriz sosteniendo el documento de la Pragmática Sanción. Esta escultura captura un documento crucial que reformuló las reglas de sucesión de los Habsburgo e influyó en la política europea.
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