Greyfriars Bobby Fountain, Fuente conmemorativa cerca de Greyfriars Kirkyard, Edimburgo, Escocia
La Fuente de Greyfriars Bobby es un monumento de granito que presenta una estatua de bronce de un Terrier de Skye, con una pila pulida que la rodea. El memorial se encuentra al final sur de George IV Bridge, cerca del Museo Nacional de Escocia.
El monumento fue encargado en 1873 por Lady Burdett-Coutts para recordar a un perro que vigiló la tumba de su dueño durante 14 años. El escultor William Brodie creó esta obra como tributo a un animal cuya lealtad se convirtió en una historia conocida en Edimburgo.
La fuente conmemora a un perro cuya historia conmovió a la ciudad y sigue siendo parte de la identidad de Edimburgo. Los visitantes de todo el mundo acuden aquí para rendir homenaje a este habitante de cuatro patas y conectar con el cariño que la ciudad le tiene.
La fuente se encuentra en una ubicación transitada con buen acceso al transporte público y museos cercanos. Llegar a pie es sencillo, y el área ofrece fácil acceso a otros lugares de interés en el vecindario.
El monumento originalmente tenía dos tazas de bronce colgadas de cadenas para que los transeúntes pudieran beber, pero el suministro de agua se detuvo en 1957. Estos detalles rara vez se notan hoy, pero muestran cómo esta fuente alguna vez sirvió para un propósito práctico más allá del simple recuerdo.
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