Aravá, Valle desértico entre las tierras altas del Néguev y las montañas de Edom, Israel y Jordania.
El Arabá es un largo valle desértico que se extiende desde el Golfo de Aqaba hasta el Mar Muerto, formando una frontera natural entre Israel y Jordania. El terreno presenta laderas rocosas empinadas con montañas desnudas que se alzan sobre un piso angosto donde sobreviven plantas dispersas.
El valle fue un importante centro de extracción de cobre en tiempos antiguos, con evidencia de actividades mineras y metalúrgicas extensas que abarcaron siglos. Estas operaciones convirtieron la región en un corredor comercial valioso que conectaba civilizaciones distantes.
El valle funciona como frontera natural entre Israel y Jordania, señalada por el Tratado de Paz de 1994 para el desarrollo agrícola.
La región es muy seca y requiere buena preparación para las visitas, con agua y sombra limitadas en largas extensiones. El calzado resistente y la ropa protectora son importantes ya que el sol es intenso y el terreno sigue siendo desigual.
El valle es un lugar importante de descanso para aves migratorias como chorlitos y grullas que se detienen aquí durante sus largos viajes entre continentes. Los observadores de aves encuentran especies interesantes durante todo el año en esta zona de tránsito.
La comunidad de viajeros curiosos
AroundUs reúne miles de lugares seleccionados, consejos locales y joyas escondidas, enriquecidos cada día por más de 60,000 colaboradores en todo el mundo.