Isla de Santa María, Isla oriental del archipiélago de las Azores, Portugal
Santa Maria es una isla en las Azores con playas de arena, formaciones de roca volcánica y acantilados costeros formados por fuerzas oceánicas. El paisaje presenta colinas ondulantes y diversas zonas de vegetación distribuidas en aproximadamente 97 kilómetros cuadrados.
El navegante portugués Diogo de Silves descubrió la isla en 1427, estableciendo el primer asentamiento humano en las Azores. Vila do Porto se convirtió en el punto de partida para la expansión portuguesa en este archipiélago remoto.
Los artesanos locales mantienen técnicas tradicionales de cerámica y tejido visible en pequeños talleres. Estos oficios conectan a los residentes con la vida de la isla y muestran cómo las comunidades han creado objetos útiles durante muchas generaciones.
Un aeropuerto en la isla conecta con el Portugal continental, mientras que los ferris la vinculan a otras islas para explorar la región más amplia. Los visitantes deben planificar con anticipación, ya que el clima estacional y los horarios de transporte pueden cambiar.
La isla es la más antigua del archipiélago con capas visibles de roca de diferentes períodos geológicos expuestas en acantilados costeros. Estas formaciones cuentan la historia de la actividad volcánica que se extiende a lo largo de millones de años.
La comunidad de viajeros curiosos
AroundUs reúne miles de lugares seleccionados, consejos locales y joyas escondidas, enriquecidos cada día por más de 60,000 colaboradores en todo el mundo.