Lake Băneasa, body of water
Lacul Băneasa es un embalse artificial en el norte de Bucarest construido para almacenamiento de agua. El agua esta rodeada de orillas cubiertas de cañas, mientras que los barrios cercanos y algunas áreas verdes enmarcan el paisaje, con céspedes bien cuidados junto a parcelas abandonadas que crean contraste visual.
El embalse fue creado en los años 1930 como parte de grandes proyectos de desarrollo urbano bajo el rey Carol II, transformando tierras pantanosas en espacios verdes. Construido junto con otros lagos como Herăstrău y Floreasca entre 1932 y 1937, tenía como objetivo mejorar la calidad de vida de los habitantes de Bucarest.
El embalse recibe su nombre del barrio de Băneasa en el norte de Bucarest. Hoy en día, los habitantes locales utilizan este lugar principalmente para caminar y observar aves, reflejando cómo las actividades recreativas del pasado, como la natación y la pesca, han evolucionado hacia actividades al aire libre más tranquilas.
El embalse es fácil de alcanzar en coche o a través de los barrios cercanos y es adecuado para visitas cortas o más largas. Los senderos son buenos para caminar, andar en bicicleta y correr, permitiendo a los visitantes pasar un par de horas disfrutando del entorno tranquilo.
Los visitantes pueden observar a pescadores que regularmente lanzan sus líneas al agua, y a pesar de estar cerca de la ciudad, el embalse alberga especies de aves locales y ocasionalmente pequeñas garzas. Esta vida silvestre inesperada la convierte en un refugio tranquilo para observadores de la naturaleza en medio del entorno urbano.
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