Melilla, Ciudad autónoma española en el norte de África
Esta ciudad autónoma española se asienta en la costa mediterránea de Marruecos, conectada con la península ibérica mediante líneas marítimas y aéreas. El asentamiento ocupa doce kilómetros cuadrados con un puerto, un aeropuerto y un denso desarrollo urbano entre las montañas y el mar.
Tropas españolas tomaron el asentamiento en 1497, convirtiendo un antiguo puesto comercial fenicio y romano en una plaza fuerte mediterránea fortificada. A lo largo de los siglos permaneció bajo administración española y más tarde se convirtió en ciudad autónoma con estatuto propio.
Cuatro comunidades religiosas marcan la vida cotidiana: iglesias católicas se alzan junto a mezquitas, sinagogas y un templo hindú en distintos barrios. En los mercados y calles se escucha español, tamazight y dariya mezclándose, mientras las fiestas locales y los hábitos alimentarios combinan tradiciones de cada grupo.
Vuelos directos desde varias ciudades españolas y ferries desde Málaga, Almería o Motril llegan a la ciudad durante todo el año. Al cruzar, hay que prever tiempos de espera en la frontera con Marruecos, especialmente en horas punta y fines de semana.
Una estructura fronteriza de múltiples capas separa el área urbana del interior marroquí y marca el aspecto exterior de la ciudad de forma evidente. Este límite recorre todo el perímetro y se ve desde muchas partes de la ciudad, sobre todo desde los barrios más elevados.
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