Ermita de San Félix, Bien de Interés Cultural
La Ermita de San Félix es un edificio de piedra sencillo con forma rectangular ubicado al pie del cerro del castillo en Xàtiva. El interior está estructurado por cuatro grandes arcos románicos que dividen el espacio, mientras que gruesos muros de piedra y un techo de madera inclinado definen su estructura modesta.
La ermita fue construida en 1265 por el rey Jaume I, poco después de la conquista cristiana de la ciudad al control musulmán en 1244. El sitio fue anterior hogar de Saetabis, una ciudad romana, y fue utilizado posteriormente tanto por visigodos como por musulmanes para edificios religiosos.
La ermita está dedicada a San Félix de Gerona, un santo cristiano venerado en la región con especial significado en Cataluña. La dedicación revela las influencias de la cultura catalana que estaban presentes en Xàtiva durante el dominio de la Corona de Aragón.
La ermita se sitúa al pie del cerro del castillo junto a un mirador llamado Bellveret, desde el cual se puede ver la ciudad y el paisaje circundante. Los visitantes deben usar zapatos resistentes, ya que el acceso es a través de calles estrechas y caminos ligeramente inclinados.
En el interior de la ermita hay una pila de agua bendita de alabastro del siglo XIII que conserva su belleza sencilla después de cientos de años. Debajo también hay murales góticos que estuvieron cubiertos por capas de cal durante siglos y solo han sido parcialmente restaurados en tiempos recientes.
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