Puente romano de Lugo, Puente romano en Lugo, España
El puente romano de Lugo es un puente de piedra que cruza el río Miño a su paso por la ciudad de Lugo, en el noroeste de España. Tiene unos 104 metros de longitud y 4 metros de anchura, y está reservado exclusivamente a los peatones.
El puente fue construido en el siglo I d.C. como parte de la Ruta XIX del Itinerario de Antonino, que unía las ciudades romanas de Lucus Augusti y Bracara Augusta. Es una de las pocas estructuras que se conservan de aquella calzada.
Este cruce marca el inicio de la Ruta Primitiva, uno de los caminos más antiguos hacia Santiago de Compostela. Los peregrinos siguen utilizándolo hoy en día, lo que hace de este puente un punto de paso vivo y activo.
El puente es llano y fácil de cruzar a pie, sin escalones ni obstáculos, por lo que resulta accesible para la mayoría de los visitantes. Desde ambos extremos parten senderos que discurren por las dos orillas del Miño, ideales para continuar el paseo tras el cruce.
Cerca del puente se hallaron ruinas de termas romanas, lo que demuestra que este lugar fue también un destino de baños en época romana. El puente era probablemente el acceso principal a esas instalaciones para los viajeros que llegaban por la calzada.
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