Castillo de Kuressaare, Fortaleza medieval en Kuressaare, Estonia.
El Castillo de Kuressaare es una fortaleza medieval con un diseño cuadrado y un patio central rodeado de muros defensivos. Un profundo foso lleno de agua rodea toda la estructura, añadiendo una capa extra de defensa.
La fortaleza fue construida en los años 1380 por la Orden Teutónica y sirvió como bastión para los obispos durante la cristianización de las poblaciones locales. A lo largo de los siglos, cambió de propietario varias veces y fue modificada repetidamente.
El castillo alberga hoy el Museo de Saaremaa, con exhibiciones sobre las tradiciones regionales y la herencia marítima de la isla. Las colecciones muestran cómo la gente ha vivido y trabajado aquí durante siglos.
Los visitantes pueden explorar múltiples niveles incluyendo la sala de la refectoría, dormitorio, capilla y aposentos del obispo con epitafios barrocos tallados. Se recomienda llevar zapatos cómodos ya que la visita implica subir escaleras y caminar por diferentes pasillos.
El castillo es la única estructura fortificada medieval que se conserva en la región del Báltico manteniendo sus elementos arquitectónicos originales. Esta integridad lo convierte en un raro ejemplo de cómo se construían los edificios de esa época.
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