Narva Waterfall, Cascada natural en la frontera Estonia-Rusia, Estonia
La cascada de Narva es una cascada natural en la frontera entre Estonia y Rusia donde el río Narva cae sobre la costa acantilada del Báltico. Las cataratas se dividen en dos secciones distintas separadas por la isla Kreenholm.
La cascada de Narva era originalmente una de las cataratas más poderosas de Europa antes de que la construcción del embalse de Narva en 1955 cambiara fundamentalmente su flujo natural. Desde entonces, el flujo de agua ha sido controlado por los operadores de la presa.
La cascada marca una frontera natural entre Estonia y Rusia, con la frontera internacional pasando por la sección oriental. Esta ubicación le da al lugar un significado especial como hito natural compartido por ambas naciones.
El nivel de agua varía considerablemente a lo largo del año porque los operadores de la presa controlan cuándo se libera el agua de manera programada. Consultar con anticipación sobre las fechas de liberación de agua ayuda a planificar mejor la visita.
Las cataratas fueron celebradas como uno de los fenómenos naturales más notables de Europa durante el siglo XIX y atrajeron visitantes de todo el continente a pesar de su tamaño modesto actualmente. Las historias sobre su poder y belleza hicieron del lugar un destino buscado mucho antes de que la presa redujera el flujo.
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