Kuradisild, Puente de hormigón en Tartu, Estonia.
Kuradisild es un puente de hormigón que cruza el valle de Toome con un único arco, con paneles decorativos y nichos para sentarse a lo largo de su robusto pretil. La estructura conecta ambos lados de la colina Toomemägi, funcionando como una ruta peatonal directa entre edificios universitarios y el centro de la ciudad.
La construcción tuvo lugar en 1913, reemplazando un predecesor neogótico de madera de 1809 que había cruzado anteriormente el valle. El proyecto marcó el 300 aniversario de la dinastía Romanov e fue concebido como símbolo de la conexión de Tartu con el Imperio Ruso.
El puente muestra un relieve de bronce de Alejandro I en el lado del valle de Toome con la inscripción 'Alexandro Primo', que recuerda la conexión con el dominio imperial ruso.
Los visitantes deben esperar un terreno desigual en ambos lados del cruce, ya que el puente comienza y termina en elevaciones diferentes. El mejor momento para visitarlo es durante el día cuando los detalles decorativos y el valle inferior son claramente visibles.
El nombre del puente posiblemente proviene de su contraste con el cercano Puente de los Angeles o del apellido alemán de su supervisor de construcción, Manteuffel. Esta explicación dual del nombre sigue siendo un tema de curiosidad entre quienes conocen la historia de Tartu.
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