Meseta de Gilf Kebir, Meseta montañosa en Nueva Valle, Egipto.
Gilf Kebir es una meseta de arenisca que se eleva aproximadamente 300 metros del suelo del desierto y se extiende por el suroeste de Egipto y el sureste de Libia. La formación muestra paredes de roca pronunciadas y valles cuyas capas de piedra documentan la larga historia geológica de la región.
Un príncipe nombró esta formación de arenisca en 1925, lo que impulsó una serie de exploraciones que descubrieron asentamientos antiguos e instalaciones militares. Las huellas de diferentes épocas, desde tiempos prehistóricos hasta la Segunda Guerra Mundial, siguen siendo visibles en el paisaje hoy.
Las paredes de roca en Wadi Sura muestran pinturas de jirafas, avestruces y figuras humanas que indican la presencia de pueblos antiguos. Estos dibujos dan una idea de cómo era el paisaje hace mucho tiempo y qué animales habitaban la zona.
La meseta recibe muy poca lluvia, con precipitaciones aproximadamente cada veinte años, lo que hace que el suministro de agua sea esencial para cualquier visita. Esta sequedad extrema marca fuertemente el clima y requiere una buena preparación antes de llegar.
Un explorador reconocido descubrió una cueva con obras de arte prehistóricas que muestran figuras humanas en posiciones de nado, sorprendente en este árido entorno desértico. Estos hallazgos sugieren que la región alguna vez tuvo agua y fue capaz de sustentar la vida a una escala mucho mayor.
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