Puerta de todas las Naciones, Sala de entrada ceremonial en Persépolis, Irán
La Puerta de Todas las Naciones es una sala de entrada ceremonial en Persépolis con dos portales paralelos y una cámara central entre ellos, todo construido en piedra caliza. La estructura se eleva 16,5 metros de altura y formó un acceso monumental al complejo palaciego del imperio aqueménida.
La puerta fue construida bajo el rey Jerjes I, quien la diseñó como parte del complejo monumental de Persépolis. La construcción tuvo lugar durante su reinado de 486 a 465 a.C. y buscaba mostrar el poder e interconexiones internacionales del imperio.
La puerta muestra grandes toros tallados y lamassus, criaturas mitológicas con cabezas humanas que fungían como guardianes protectores en la cultura persa antigua. Estas figuras se encontraban a ambos lados de los pasos para recibir a los visitantes mientras demostraban el poder del imperio.
Los visitantes ingresan al sitio arqueológico por la entrada occidental, siguiendo el mismo camino que utilizaban las delegaciones antiguas al llegar a la capital. Entrar de esta manera ayuda a los viajeros a comprender la ruta ceremonial original y la disposición del complejo.
El artista holandés Cornelis de Bruijn realizó los primeros dibujos occidentales de la puerta en 1704, iniciando una tradición de viajeros que dejaban sus nombres grabados en las paredes. Estos registros tempranos ayudaron a los eruditos europeos a comprender la escala e importancia de la antigua Persépolis.
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