Parco sommerso di Baia, Área marina protegida en Bacoli y Pozzuoli, Italia.
El parque se extiende por unas 176 hectáreas de fondo marino frente a las costas de Bacoli y Pozzuoli, y contiene restos sumergidos de época romana. Las estructuras yacen a profundidades de entre tres y 15 metros e incluyen calles, estatuas, construcciones portuarias y vestigios de palacios.
La zona se hundió gradualmente a causa del bradisismo, un movimiento volcánico del suelo que bajó la franja costera durante siglos. El cambio comenzó ya en la antigüedad tardía y continuó hasta tiempos modernos.
El nombre Baia recuerda el antiguo balneario que los emperadores romanos y las familias ricas valoraban como refugio de la capital. Los visitantes ven ahora bajo el agua los restos de salones con columnas y baños termales que formaban parte de una vida social centrada en el descanso y la ostentación.
Las visitas guiadas en barcas con fondo de cristal ofrecen una vista de las ruinas sin necesidad de entrar al agua, mientras que los practicantes de esnórquel y buceo se acercan más a las estructuras. El acceso depende del tiempo, por lo que conviene comprobar las condiciones antes de la visita.
Algunas de las estatuas submarinas se realizaron en el siglo I d.C. y representan dioses y figuras mitológicas que habrían ocupado su lugar en templos o instalaciones de fuentes en tierra. El frío del mar ha conservado restos de pintura en algunas esculturas que, de otro modo, habrían desaparecido hace tiempo.
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