Jindai Zakura, Cerezo milenario en el Templo Jissoji de Hokuto, Japón
Jindai Zakura es un cerezo japonés que crece junto a un templo en Hokuto con un tronco grueso y ramas extendidas. Sus flores rosas se abren contra el telón de fondo de las montañas circundantes, creando un punto focal natural en el paisaje.
Este ejemplar fue reconocido como el Primer Monumento Natural de Japón en 1922, marcando el comienzo de la historia de preservación moderna del país. El árbol data del período Edo y ha perdurado durante aproximadamente dos milenios.
El árbol tiene un significado profundo para los residentes locales como símbolo de continuidad entre generaciones. Su nombre se traduce como "cerezo de la era divina", lo que refleja su lugar especial en la identidad de la comunidad.
El árbol es accesible desde la estación de tren principal más cercana utilizando transporte público, aunque el tramo final requiere taxi o automóvil. Visite en primavera temprana cuando las flores se están abriendo para la mejor experiencia.
El árbol está sostenido por marcos de metal especiales que sostienen sus ramas pesadas, permitiéndole continuar floreciendo año tras año. Esta estructura muestra cómo las personas trabajan para preservar una maravilla natural de mil años.
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