Ōnogahara, Meseta kárstica en Seiyo, Japón.
La meseta de Ōnogahara es un terreno kárstico en la prefectura de Ehime que se extiende sobre una altiplanicie con elevaciones entre 1.100 y 1.400 metros. El terreno presenta formaciones de piedra caliza que emergen de praderas verdes, creando un patrón singular.
La meseta se formó hace millones de años a través de procesos geológicos que depositaron piedra caliza y crearon el paisaje kárstico actual. Esta formación natural se ha mantenido relativamente sin cambios.
Los ganaderos locales han mantenido durante siglos la práctica de criar ganado en estas praderas, lo que sigue definiendo el aspecto del terreno.
Varios senderos para caminar cruzan la meseta con áreas de estacionamiento e instalaciones de descanso cerca de las entradas principales. La primavera y el otoño ofrecen las mejores condiciones para explorar las praderas abiertas.
La meseta cuenta con puntos de observación donde el contraste entre parches de piedra caliza blanca y praderas verdes es particularmente llamativo. Estos patrones cambian notablemente con las estaciones y las condiciones de luz.
La comunidad de viajeros curiosos
AroundUs reúne miles de lugares seleccionados, consejos locales y joyas escondidas, enriquecidos cada día por más de 60,000 colaboradores en todo el mundo.