Shindō Falls, Cascada natural en Kokonoe, Japón.
Las cataratas de Shindō constan de dos saltos en el desfiladero del río Kusu: el Odaki masculino cae 83 metros y el Medaki femenino 93 metros, por lo que el femenino es el más alto. El Odaki tiene una poza de 1.600 metros cuadrados, y un sendero conduce a las cascadas.
Las cascadas aparecen en el Funaoka Shingū Hachiman engi de 1486, texto del período Muromachi cuyo relato de reparto de aldeas las nombra. En 1804 el pintor Tanomura Chikuden describió la «cascada Shindō» en el Bungo Kokushi, una descripción de la provincia de Bungo. Tras cada desastre los vecinos ofrendaban pasteles de arroz en la poza para calmar al dios dragón.
El nombre proviene de una palabra japonesa que significa temblar, describiendo la fuerza del agua que golpea las rocas. Las cascadas gemelas han sido un rasgo distintivo del paisaje local durante siglos.
El clima en esta región montañosa puede cambiar rápidamente, por lo que es importante vestirse en capas y usar zapatos con buen agarre. Las vistas más claras de las cascadas ocurren durante períodos más secos cuando la niebla no obstruye tanto el paisaje.
La fuerza del agua al caer crea vibraciones lo suficientemente fuertes como para ser sentidas en las plataformas de visualización. Esta sensación física es una parte memorable de la experiencia que distingue este lugar de otras cascadas.
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