Monastère de Zaova, Monasterio ortodoxo en Toponica, Serbia
El monasterio es un santuario ortodoxo en Toponica con una iglesia construida en piedra de toba. Tiene una nave única con un ábside semicircular y arcos ciegos en las paredes exteriores, mientras que un campanario completa el complejo religioso.
Zaova aparece por primera vez en un documento otomano de 1467, aunque la tradición sitúa su fundación en la segunda mitad del siglo XIV, bajo el príncipe Lazar. La iglesia, dedicada a los arcángeles Miguel y Gabriel, sigue el estilo moravo, con planta de cruz inscrita y sin cúpula. Fue destruida y reconstruida varias veces, la última bajo Miloš Obrenović; el alto campanario al sur es de los años treinta.
Las pinturas murales e imágenes religiosas fueron creadas por el artista Živko Pavlović en 1849. Algunas de estas obras originales y la pantalla de iconos fueron trasladadas después al palacio episcopal en Požarevac, donde se conservan partes de la decoración original.
El monasterio está en la aldea de Toponica, municipio de Malo Crniće, junto a la carretera Požarevac–Petrovac na Mlavi. La iglesia se alza al sur de un alto campanario erigido en los años 1930. Dos manantiales cercanos son tenidos por los vecinos por curativos, y la iglesia guarda una tumba empotrada atribuida a Jelica.
En la iglesia hay una tumba empotrada que se atribuye a Jelica, y sobre ella una pintura la muestra descuartizada por cuatro caballos blancos que tiran hacia cuatro direcciones. La leyenda, cantada en el poema popular «Bog nikome dužan ne ostaje», explica la fundación: sus hermanos Pavle y Radul la ataron a cuatro caballos tras una acusación falsa y luego levantaron la iglesia donde cayó su cuerpo al conocer la verdad.
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