Mersey Gateway Bridge, Puente atirantado en Halton, Inglaterra
El Mersey Gateway Bridge es una estructura atirantada que une Runcorn y Widnes en Halton a través del río Mersey, abarcando unos 2,3 kilómetros. Su tablero tiene 60 metros de ancho e incluye varios carriles para vehículos, además de secciones separadas para peatones y ciclistas en los bordes exteriores.
La construcción comenzó en 2014 como respuesta a la congestión en el más antiguo puente Runcorn-Widnes, inaugurado en 1961. El nuevo cruce empezó a transportar tráfico en octubre de 2017, aliviando la presión sobre el enlace existente.
Los tres pilones de hormigón sostienen haces de cables que se recortan contra el cielo de día y permanecen visibles por la noche gracias a iluminación LED. En ambas orillas, sendas peatonales y ciclistas discurren paralelas a la calzada, lo que permite a los caminantes contemplar el río y las zonas industriales contiguas desde otra perspectiva.
Los vehículos que utilizan esta ruta pagan un peaje de alrededor de 2 libras, que debe abonarse antes de la medianoche del día siguiente mediante sistemas en línea o telefónicos. Los usuarios registrados reciben tarifas reducidas, y los cruces repetidos pueden gestionarse a través de una cuenta.
Una reserva natural que abarca poco menos de 29 hectáreas se extiende a lo largo de las zonas ribereñas y es gestionada por el Mersey Gateway Environmental Trust, que organiza programas escolares y comunitarios. Los visitantes pueden explorar el terreno a través de senderos señalizados y observar especies de aves y hábitats de humedales creados durante la construcción.
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