Shōkawa-zakura, Cerezo en Takayama, Japón.
Shōkawa-zakura está compuesto por dos antiguos cerezos Edohigan de unos 20 metros de altura con flores rosa pálido y troncos retorcidos y gruesos. Los árboles muestran la forma distintiva de ejemplares antiguos, con ramas masivas que se extienden ampliamente y una copa ancha.
Alrededor de 1960, estos cerezos de aproximadamente 450 años fueron reubicados desde sus sitios de templo original para evitar la sumersión durante la construcción de la presa de Miboro. Este rescate fue parte de esfuerzos más amplios para proteger el patrimonio local de ser perdido bajo las aguas.
Los árboles son un símbolo de recuerdo para los habitantes locales cuyo pueblo se sumergió bajo las aguas de la presa, manteniendo viva su conexión con su hogar anterior.
Las flores se pueden ver desde finales de abril hasta principios de mayo, con eventos especiales de iluminación nocturna durante el apogeo de la floración. Las mejores vistas se obtienen durante las primeras horas de la mañana o la tarde cuando las condiciones de luz son más favorables.
El trasplante exitoso de estos árboles antiguos implicó técnicas innovadoras que desafiaron lo que los expertos creían era posible al mover grandes cerezos maduros. El proyecto demostró que los especímenes centenarios podían ser reubicados y prosperar en una nueva ubicación.
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