Всехсвятские ворота
La Puerta de Todos los Santos era una entrada fortificada en Moscú, parte de las murallas defensivas de la Ciudad Blanca construida a finales del siglo XVI. La estructura tenía la forma de una torre poligonal equipada con troneras y elementos defensivos para controlar el paso y proteger la ciudad.
La puerta fue construida a finales del siglo XVI y sirvió como punto de acceso crítico a la Ciudad Blanca durante el período defensivo de los siglos XVI y XVII. Para el siglo XVIII, las fortificaciones se deterioraron gradualmente, y la estructura fue finalmente demolida, desapareciendo del paisaje de la ciudad.
Las puertas recibieron su nombre de la Iglesia de Todos los Santos que se encontraba cerca de allí y era importante para la comunidad local. Este nombre ha perdurado a través de los siglos y aún hoy se conserva en la designación de la calle, manteniendo viva la conexión con este lugar sagrado en la memoria de la ciudad.
Las puertas se ubicaban cerca del río Moscú donde la calle Lenivka se encontraba con el cruce del río. Los visitantes de hoy pueden caminar por la ubicación histórica y rastrear el contorno original a través de marcas en el suelo y hallazgos arqueológicos que ayudan a visualizar cómo se veía la estructura alguna vez.
Ante las puertas se encontraba uno de los primeros puentes de piedra permanentes de Moscú con ocho arcos, que llegó a ser conocido como el Gran Puente de Piedra. Este puente fue un elemento central del tráfico de la ciudad hasta el siglo XIX, cuando fue reemplazado por una estructura moderna que aún se mantiene en pie.
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