Cala Saona
Cala Saona es una pequeña ensenada en la costa occidental de Formentera que ofrece una playa de arena ancha bordeada por acantilados suaves. El agua es poco profunda, tranquila y turquesa, con fondo arenoso suave y buena visibilidad para el snórquel.
En el pasado, la bahía protegida servía como refugio para barcos tradicionales llamados llauts, y se construyeron almacenes de botes para proteger estas embarcaciones. La cercana torre de La Gavina refleja la defensa histórica de la isla contra la piratería en tiempos anteriores.
El nombre Cala Saona viene del catalán y se refiere a la pequeña ensenada de la costa occidental. Hoy en día, los visitantes y los locales se reúnen aquí para ver el atardecer y disfrutar de la tranquilidad, convirtiendo este lugar en un punto de encuentro con raíces profundas en la vida de la isla.
Puede llegar a Cala Saona en coche por una carretera asfaltada desde Sant Francesc, con estacionamiento gratuito cerca de la playa. La zona también es accesible en autobús, y llegar temprano lo ayuda a asegurar buenos lugares y evitar multitudes.
Desde los acantilados, puede ver la isla de Ibiza y la misteriosa formación rocosa Es Vedrà, que se ve mágica especialmente al atardecer. Muchos visitantes vienen específicamente por esta vista, que llena toda el área con algo especial.
La comunidad de viajeros curiosos
AroundUs reúne miles de lugares seleccionados, consejos locales y joyas escondidas, enriquecidos cada día por más de 60,000 colaboradores en todo el mundo.