Kości „Smoka Wawelskiego”
Los Huesos del Dragón de Wawel cuelgan de cadenas fuera de la entrada oeste de la Catedral de Wawel. Estos tres grandes fragmentos óseos, uno de los cuales mide más de 3 pies (1 metro) de largo, provienen científicamente de un mamut, una ballena y un rinoceronte lanudo de la época entre eras glaciales.
Los registros del siglo XVI mencionaron por primera vez estos huesos como restos de criaturas extintas. Durante siglos se vincularon a la leyenda de un dragón, pero los estudios científicos de los años treinta revelaron su verdadero origen procedente de animales prehistóricos.
Los huesos cuelgan en el exterior de la catedral, por lo que no necesita entrada para verlos. Están posicionados en el lado izquierdo al acercarse a la entrada oeste y son fáciles de ver desde el nivel de la calle.
La leyenda local sostiene que si se rompen las cadenas, la catedral podría colapsar o el mundo podría terminar. Esta creencia refleja prácticas antiguas donde los huesos de animales se colgaban en lugares sagrados para servir como amuletos protectores.
La comunidad de viajeros curiosos
AroundUs reúne miles de lugares seleccionados, consejos locales y joyas escondidas, enriquecidos cada día por más de 60,000 colaboradores en todo el mundo.