Playa Quesera
Playa Quesera es una pequeña playa en la península de Nicoya con arena clara y suave y agua cristalina y poco profunda en tonos azul suave. La orilla está bordeada de algunos árboles y palmeras que proporcionan parches de sombra, y una bahía protegida crea un ambiente tranquilo y acogedor.
La playa se convirtió en parte del refugio de vida silvestre de Curú, que fue establecido para proteger los ecosistemas de la península de Nicoya. Su historia está vinculada a esfuerzos de conservación que han mantenido el área alejada del desarrollo comercial a gran escala durante el tiempo.
La playa forma parte del refugio de vida silvestre protegido de Curú, lo que le da importancia especial en la comunidad local. Los visitantes experimentan cómo la protección de la naturaleza moldea la vida cotidiana en esta región, ya que el área se mantiene deliberadamente en su estado natural.
La playa no tiene estacionamiento oficial, pero hay un área pequeña e improvisada al final del camino de acceso cerca de Playa Curú donde se pueden dejar algunos autos gratis. De allí, los visitantes deben caminar durante aproximadamente una hora y media a través del refugio en senderos forestales, o contratar un bote arreglado por operadores turísticos locales.
Una pequeña cueva cerca de la playa proporciona un telón de fondo fotográfico natural y crea una característica visual interesante con sus formaciones rocosas. Este lugar escondido a menudo es pasado por alto por los visitantes pero añade un encanto especial al lugar.
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