Siete Tazas, Sistema de cascadas en Molina, Chile.
Siete Tazas consiste en siete piscinas naturales consecutivas a lo largo del río Claro, cada una separada por pequeñas cascadas que varían entre 1 y 10,5 metros de altura. El agua ha tallado y formado el paisaje en esta serie distintiva de cuencas durante un tiempo muy largo.
El área fue habitada por cazadores-recolectores tempranos que dejaron su marca en este lugar hace miles de años. Un gran terremoto en 2010 alteró temporalmente el flujo de agua al redirigirse a través de grietas en la roca hacia un acuífero subterráneo.
Los pueblos indígenas dejaron marcas de su presencia mediante piedras de piedra tacita dispersas en el bosque, que utilizaban para moler alimentos. Estos artefactos muestran cómo las personas han interactuado con este lugar durante muchas generaciones.
Los visitantes llegan a las cascadas después de viajar aproximadamente 55 kilómetros desde Molina, con carreteras asfaltadas para la primera parte y caminos de grava para el resto. Un sendero a través del bosque conduce a diferentes puntos de vista donde se pueden ver las piscinas y cascadas desde arriba.
Dos cascadas particularmente llamativas destacan entre las caídas: El Velo de Novia y La Leona, con caídas de alrededor de 40 y 20 metros respectivamente. Estas caídas más grandes crean un fuerte contraste con las piscinas más pequeñas, haciendo el paisaje más variado.
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