Cueva del juicio final, Cueva con relieves rupestres en Brantôme en Périgord, Francia
La Grotte du jugement dernier es una cueva tallada en la roca junto a la abadía de Brantôme en Périgord, con dos grandes bajorrelieves esculpidos en la pared. Uno representa a Cristo y el otro muestra un esqueleto con guadaña, rodeado de ángeles y figuras saliendo de sus tumbas.
La cueva fue utilizada por los monjes de la abadía de Brantôme, que se instalaron en las cavidades de la roca desde el siglo VIII. Las esculturas fueron realizadas en la Baja Edad Media, un periodo marcado por guerras y epidemias en el que las imágenes de la muerte tenían un fuerte peso religioso.
La entrada a la gruta se encuentra en el recinto de la abadía de Brantôme, accesible a través de la oficina de turismo local. Se recomienda calzado cómodo y resistente, ya que el suelo puede ser irregular, y llevar una capa ligera, pues el interior se mantiene fresco incluso en verano.
La figura de Cristo en la parte superior del relieve principal nunca fue terminada, lo que le da al conjunto un aspecto inusualmente inacabado. La gruta también cuenta con unos 240 pequeños nichos llamados boulins, usados originalmente como palomar y que sirvieron como medida de propiedad de la tierra.
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