Bastión de San Felipe, Bastión en Saint-Malo, Francia
El Bastión de Saint-Philippe es una obra de defensa integrada en las murallas de la ciudad amurallada de Saint-Malo, en Bretaña, Francia. Está orientado hacia la costa, con vistas a la entrada del puerto y a las playas cercanas.
La bastión fue construida en 1714, como parte de una segunda ampliación de las murallas defensivas de Saint-Malo. Este crecimiento refleja la creciente importancia de la ciudad como puerto comercial y marinero.
La bastión recibió su nombre de Philippe II d'Orléans, quien era regente de Francia cuando fue construida. En una de sus esquinas, una pequeña torre de vigilancia está coronada con una flor de lis de piedra, visible desde el paseo por las murallas.
La bastión es accesible desde los paseos públicos que recorren las murallas de la ciudad vieja de Saint-Malo. Recorrer todo el circuito de las murallas es más fácil con tiempo seco, cuando las superficies de piedra son menos resbaladizas.
La bastión fue construida en parte para proteger un barrio llamado La Californie, que en aquella época era el hogar de ricos armadores. Ese nombre, que evoca tierras lejanas, fue dado a un rincón de un puerto bretón mucho antes de que California fuera ampliamente conocida en Europa.
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