Isla Corvo, Isla en el extremo occidental de las Azores, Portugal
Corvo Island es una pequeña isla volcánica en el extremo occidental de las Azores, Portugal, la más pequeña y septentrional del archipiélago. El interior está dominado por un gran cráter llamado Caldeirão, lleno de pequeños lagos y laderas verdes, mientras que la costa está formada por roca volcánica oscura.
Corvo fue descubierta por navegantes portugueses en el siglo XV y tardó mucho en ser colonizada por su distancia respecto al resto de las islas. Durante siglos, la comunidad hizo frente a la piratería y a los mares difíciles, lo que forjó una fuerte tradición de ayuda mutua y autosuficiencia.
La isla es conocida por las Festas da Nossa Senhora dos Milagres, que se celebran a mediados de agosto en Vila do Corvo con música, comida local y fuegos artificiales. Las cerraduras de madera en las puertas de las casas del pueblo son una tradición que refleja la confianza profunda entre sus habitantes.
La manera más sencilla de llegar es en ferry desde Flores, con conexiones más frecuentes en verano. No hay autobuses ni taxis formales en la isla, por lo que la mayoría de los lugares se pueden visitar a pie, y los locales suelen estar dispuestos a ayudar a los visitantes.
Corvo no tuvo electricidad hasta 1963, lo que fue muy tardío en comparación con la mayoría de las islas europeas. El dialecto local del portugués conserva rasgos de formas medievales del habla que han desaparecido en otras partes de la lengua.
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