Castillo de Radyně, Ruinas del castillo gótico en la colina Radyně, Starý Plzenec, República Checa
El castillo de Radyně es una ruina gótica situada en lo alto de una colina cerca de Starý Plzenec, en la República Checa, formada por dos torres rectangulares que estaban conectadas por crujías residenciales. Los muros se conservan a una altura considerable, lo que permite reconocer la distribución original.
El emperador Carlos IV mandó construir el castillo en 1353 con el nombre de Karlskrone para controlar la ruta comercial entre Núremberg y Praga. Perdió su valor estratégico hacia 1361 y fue abandonado poco después, sin haber llegado a desempeñar un papel defensivo importante.
Dentro de la torre conservada hay una pequeña exposición sobre la historia de la región, con objetos y relatos que muestran cómo se vivía en esta parte de Bohemia. Los paneles son sencillos y fáciles de seguir, incluso para quienes no conocen la historia local.
Para llegar a lo alto de la torre hay que subir una larga escalera, por lo que se recomienda llevar calzado resistente. El camino hasta la ruina está bien señalizado y atraviesa terreno boscoso que puede volverse resbaladizo cuando está mojado.
La imagen de la ruina aparece en el telón del Teatro de Pilsen, pintado por Augustin Němejc entre 1899 y 1902. Esto convirtió al castillo en uno de los símbolos visuales más reconocidos de la región mucho antes de que el turismo tuviera ningún protagonismo aquí.
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