Estatua de Franz Kafka, Estatua de bronce en Ciudad Vieja, República Checa
La estatua del Franz Kafka muestra una escena simbólica donde una figura masculina se sienta sobre los hombros de un traje vacío, separado de quien lo lleva. La obra tiene aproximadamente 3,75 metros de altura y está hecha en bronce, un material que comienza a oxidarse naturalmente con el paso del tiempo.
La escultura fue creada en 2003 por el artista Jaroslav Róna e inspira en una obra literaria escrita entre 1904 y 1905. La creación ocurrió durante un período en que los homenajes artísticos a escritores ganaban importancia en la ciudad.
La escultura rinde homenaje a un autor cuyas obras surgieron en esta ciudad y moldearon la forma en que la gente comprende la literatura moderna. Los visitantes perciben una conexión con la historia intelectual de Praga como un lugar donde convivieron escritores y pensadores de diferentes tradiciones.
La obra se encuentra en la intersección de dos calles cerca de una sinagoga y es fácil de localizar mientras se camina por la zona. Los visitantes deben saber que la superficie es lisa y la figura es visible desde todos los lados, lo que permite verla y fotografiarla desde diferentes ángulos.
La superficie de bronce cambia constantemente de color por oxidación natural, lo que significa que la obra se ve diferente según el clima y la estación. Los visitantes frecuentes suelen notar cómo la decoloración y la pátina se desarrollan con el tiempo.
La comunidad de viajeros curiosos
AroundUs reúne miles de lugares seleccionados, consejos locales y joyas escondidas, enriquecidos cada día por más de 60,000 colaboradores en todo el mundo.