Holštejn Castle, Ruinas de castillo medieval en Karst Moravo, República Checa
El castillo de Holštejn es una ruina sobre un espolón calcáreo del Karst de Moravia, con una planta de unos 85 por 52 metros. Sus edificios se disponían en el perímetro; quedan un fragmento de esquina redondeado que se tomó por un bergfried, un tramo de muro con un portillo y bajos cimientos. Una plataforma al suroeste albergaba un pequeño antemuro al que se llegaba por un puente levadizo sobre un foso profundo.
Hartmann de Čeblovice fundó el castillo en 1268 (las fuentes alemanas dicen 1278) sobre el Hohlen Stein; la familia Hrut lo compró antes de 1321 y fundó a los señores de Holštejn. Las guerras husitas lo dañaron y, tras dejarlo decaer Hynek de Popůvek, en 1531 se registró como desierto.
El nombre del castillo procede de la cueva de su roca: primero Hohlenstein («piedra hueca»), luego Holstein y en checo Holštejn. Los señores de Čeblovice colonizaron con colonos alemanes los bosques del Drahaner Bergland, pero en 1371 sus aldeas ya tenían nombres checos.
Las ruinas se alzan sobre un espolón calizo por encima del valle de Holštejn, donde el arroyo Bílá voda se precipita en la sima Nová Rasovna. La cueva Hladomorna se abre justo bajo la roca del castillo y su chimenea fue restaurada en 2011. El sendero del espolón es pedregoso, así que conviene llevar calzado resistente.
La cueva de la roca del castillo, Hladomorna, fue tapiada en la Edad Media y sirvió de prisión; durante las guerras de los margraves de Moravia, Vok III y Vok IV asaltaban a los viajeros y los retenían allí para pedir rescate. Un conducto artificial que une la cueva con el castillo fue restaurado en 2011.
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