Petřínské bludiště, Casa de espejos en Malá Strana, República Checa
Petřínské bludiště es un gabinete de espejos alojado en una estructura de estilo gótico con nueve torres en la colina de Petřín, que contiene 45 superficies reflectantes. El edificio combina espejos regulares con superficies deformantes que guían a los visitantes a través de pasillos sinuosos.
El pabellón fue diseñado originalmente para la Exposición del Jubileo de Praga en 1891 por el arquitecto Antonín Wiehl. Después de que la exposición terminó, la estructura se trasladó del Palacio Industrial a la colina de Petřín en 1892, convirtiéndose en un elemento permanente del paisaje.
El interior exhibe un cuadro de gran formato creado por Adolf y Karel Liebscher que representa la defensa del Puente de Carlos contra las fuerzas suecas. Esta obra mural se convierte en un punto central de atención mientras los visitantes recorren las galerías de espejos.
Usa zapatos cómodos ya que los caminos a través del laberinto son irregulares con múltiples giros cerrados. El lugar tiende a llenarse de gente cuando el clima es agradable, por lo que visitar temprano por la mañana es a menudo más placentero.
Los nombres de los trabajadores de construcción originales permanecen grabados en las veletas en el techo desde que se erigió el edificio. Este es un tributo raro y frecuentemente pasado por alto a los trabajadores involucrados en este proyecto inusual.
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