Petřínské bludiště, Casa de espejos en Malá Strana, República Checa
Petřínské bludiště es un laberinto de espejos instalado en un pabellón de madera inspirado en la puerta gótica Špička del Vyšehrad, diseñado por Quido Bělský, en el jardín U rozhledny junto a la torre de observación del Petřín. Sus pasillos albergan 35 grandes espejos colocados por Štapfer y Wurzl, y el tejado lleva nueve veletas.
El pabellón de madera se construyó para la Exposición del Jubileo de 1891 por el Club de Turistas Checos, según un diseño de Quido Bělský que copiaba la puerta gótica Špička del Vyšehrad, con su emplazamiento elegido por Antonín Wiehl. Abrió el 25 de mayo de 1891, recibió más de 217 000 visitantes y costó 14 000 florines. Desmontado tras la feria, se volvió a montar junto al mirador de Petřín y reabrió el 1 de mayo de 1892.
El interior exhibe un cuadro de gran formato creado por Adolf y Karel Liebscher que representa la defensa del Puente de Carlos contra las fuerzas suecas. Esta obra mural se convierte en un punto central de atención mientras los visitantes recorren las galerías de espejos.
El pabellón se encuentra en el jardín U rozhledny, en la colina de Petřín, junto a la torre de observación a la que llega el funicular desde Újezd. Dentro, los pasillos de espejos conducen a una sala central con el diorama, y otra sala reúne catorce espejos deformantes instalados en 1911.
El techo del pabellón lleva nueve veletas, y los nombres de pila de los artesanos que lo construyeron están estampados en las pequeñas banderas fijadas a ellas. El edificio costó 14 000 florines y en la Exposición del Jubileo de 1891 recibió más de 217 000 visitantes.
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