Vodní tvrz Jeseník, Castillo de agua en Jeseník, República Checa
Vodní tvrz Jeseník es un edificio exento de dos plantas y tres alas, construido con piedra sin labrar alrededor de un pequeño patio, con un puente de piedra sobre el antiguo foso y una puerta de entrada de piedra en la fachada. El foso se abastecía del río Bělá; la planta baja de la torre, hoy entrada principal, es lo que queda de la fortificación medieval.
Las investigaciones arqueológicas de los años 1970 dataron la torre fortificada original a finales de la década de 1320, no en el siglo XIII. En 1468 el castillo de agua fue comprado por Rudolf de Rüdesheim, obispo de Wrocław, y en 1547 pasó definitivamente a los obispos de Wrocław. Un incendio en 1727 provocó su reconstrucción como palacio entre 1738 y 1745 bajo el obispo Franz Ludwig von Pfalz-Neuburg.
La fortaleza alberga un museo regional donde los visitantes pueden descubrir exposiciones sobre la vida cotidiana, la artesanía y la historia de la zona. Los objetos expuestos provienen de la región y ofrecen una visión directa del pasado local.
La entrada se encuentra directamente en la Plaza del Castillo, en el centro de la ciudad, fácil de encontrar a pie desde casi cualquier punto del entorno. Se ofrecen visitas guiadas al interior, recomendables ya que muchos detalles son difíciles de entender sin explicación.
Tres bolas de piedra empotradas en la fachada norte recordarían el asedio sueco durante la guerra de los Treinta Años, cuando la fortaleza fue atacada sin éxito. Una placa de mármol a la izquierda de la puerta conmemora al compositor Karl Ditters von Dittersdorf, que fue aquí gobernador del distrito de Jeseník a finales del siglo XVIII.
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