Rotonda San Martín, rotonda románica en Vyšehrad, Praga, República Checa
La Rotunda de San Martín es una capilla circular de piedra con tejado cónico, construida con bloques rústicos de tono claro; su diámetro interior es de 6,5 m y los muros alcanzan 95 cm de grosor. Una ábside más baja sobresale 2,2 m por el este y una pequeña linterna con cuatro ventanas remata la construcción.
Levantada a finales del siglo XI bajo el príncipe Vratislav II, la rotonda fue fundada probablemente por Martín, deán del cabildo de Vyšehrad, y sirvió de iglesia parroquial del arrabal de Vyšehrad. Las incursiones husitas de 1420 dañaron su decoración, un incendio la afectó en 1528 y durante la Guerra de los Treinta Años fue almacén de pólvora. Desacralizada bajo José II y usada luego como almacén y taller, el conde Karel Chotek evitó su demolición en 1841.
La rotonda está dedicada a san Martín, el soldado romano que partió su capa con un mendigo; la pared del ábside sobre el altar lleva una pintura del siglo XIX que lo representa, con un Cristo bendiciendo y ángeles en la bóveda. Aquí se siguen celebrando misas con regularidad y el cabildo de Vyšehrad es su propietario.
El acceso al interior se concierta con el capítulo de Vyšehrad, propietario de la rotonda; no es un monumento abierto libremente. En su interior se celebran misas regulares, por lo que la visita depende de acordar una hora con el capítulo. La nave mide solo 6,5 m de diámetro y los muros alcanzan 95 cm de grosor, así que el espacio es reducido.
Una bola de cañón prusiana del asedio de 1757 sigue incrustada en la fachada junto a una ventana como testimonio de la guerra. Este detalle inesperado cuenta una historia de un pasado turbulento.
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