Merv al-Rudh, Sitio arqueológico en Gran Jorasán, Afganistán
Marw al-Rudh es un yacimiento arqueológico en el Gran Jorasán, en el actual Afganistán, situado donde el río Murghab sale de las montañas y se abre hacia la llanura desértica. Los restos aún permiten distinguir los trazos de murallas defensivas, zonas residenciales y edificios religiosos levantados en distintas épocas a lo largo de los siglos.
Un gobernante persa fundó este asentamiento a principios del siglo V como base para el comercio y la administración en una ruta clave. A lo largo de los siglos siguientes pasó por manos de distintos poderes, cada uno de los cuales dejó huellas en las capas de construcción que aún se pueden ver.
El nombre de esta ciudad pervive en Bagdad, donde un barrio tomó el nombre de sus habitantes como señal del alcance de sus conexiones. Quien conozca este dato puede leer las ruinas de otra manera, como parte de una red que unía comunidades muy distantes entre sí.
El yacimiento se encuentra lejos de las carreteras principales y lo más fácil es llegar en transporte local desde la localidad cercana de Bala Murghab. El terreno es abierto y sin protección, por lo que se recomienda llevar suficiente agua y ropa adecuada.
El yacimiento se encuentra exactamente en el límite donde el terreno montañoso da paso al desierto abierto, un punto de parada natural que los viajeros en rutas largas no podían evitar. Esta geografía explica probablemente por qué tantos grupos distintos dejaron su huella aquí a lo largo de tanto tiempo.
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