Desaguadero, ciudad peruana
Desaguadero es una ciudad fronteriza a gran altitud entre Perú y Bolivia, donde un río del mismo nombre divide los dos países. La ciudad se caracteriza por un puente internacional por el que cruzan diariamente peatones, vehículos y bicicletas, mientras que los mercados están llenos de vendedores que ofrecen productos de ambas naciones.
Los incas controlaban el área y usaban balsas hechas de juncos totora para cruzar el agua, un sistema llamado Chacamarca. Con el tiempo, a medida que las aguas del lago Titicaca subieron, se construyó un puente para facilitar el cruce y convertir la región en un paso comercial importante.
La ciudad está marcada por su población aymara, que mantiene viva su lengua y forma de vida tradicional. Los visitantes ven esta identidad cultural en los mercados locales, en las fiestas tradicionales y en cómo los residentes practticaban las costumbres de sus antepasados.
La ciudad está a gran altitud y requiere ropa abrigada para las noches frías, pero el aire seco facilita los viajes y la exploración. El mejor momento para visitarla es de finales de abril a mediados de mayo o de septiembre a mediados de diciembre, cuando las condiciones climáticas son más favorables para las actividades al aire libre.
Las personas solían cruzar este río simplemente saltando hasta que las aguas del lago Titicaca crecieron y fue necesario construir un puente. Durante siglos, este vado simple fue cómo se movían las personas y los bienes entre regiones.
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