Oruro, Ciudad minera colonial en el Altiplano occidental, Bolivia
Esta ciudad del altiplano occidental de Bolivia se encuentra a 3.700 metros sobre el nivel del mar, rodeada por montañas donde se extraen estaño y plata desde hace siglos. Las calles del centro se organizan en cuadrícula alrededor de la Plaza 10 de Febrero, con iglesias coloniales y edificios de dos plantas con balcones de hierro forjado.
El asentamiento fue fundado en 1606 como Real Villa de San Felipe de Austria y creció como potencia económica gracias a la minería de plata. La decadencia de la plata en el siglo XIX llevó al descubrimiento de grandes depósitos de estaño, que trajeron nueva riqueza durante el siglo XX.
El carnaval transforma las calles en un gran escenario cada febrero, con miles de bailarines que llevan trajes de terciopelo y lentejuelas que pesan hasta 20 kilogramos. La iglesia Santuario del Socavón atrae a peregrinos que rezan a la Virgen del Socavón, mientras las vendedoras de los mercados ofrecen quinua y papas frescas cultivadas en los valles cercanos.
La altitud puede causar falta de aire y cansancio en los visitantes, por lo que conviene caminar despacio y beber mucha agua. La ciudad funciona como nudo de transporte con conexiones de autobús a La Paz a unas tres horas y a Uyuni para ir al salar.
Se puede visitar la mina San José en las colinas cercanas, donde los trabajadores todavía extraen estaño usando las mismas herramientas y métodos empleados durante generaciones. El Museo Antropológico Eduardo López Rivas exhibe cráneos con deformaciones deliberadas, una práctica común entre las sociedades precolombinas de la región.
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