Capela Dourada, Capilla religiosa en el barrio de Santo Antônio en Recife, Brasil.
Esta capilla franciscana presenta un interior completamente revestido con láminas de oro aplicadas sobre relieves tallados en madera de cedro, creando un conjunto decorativo barroco de extraordinaria riqueza artística que refleja la prosperidad colonial del siglo XVIII.
La primera piedra se colocó el 13 de mayo de 1696 por el capitán general Caetano de Melo Castro, siendo maestro constructor el capitán portugués Antônio Fernandes de Matos. La capilla se abrió al público el 15 de septiembre de 1697 con una misa presidida por el comisario visitador fray Jerônimo da Ressurreição, aunque las obras continuaron hasta 1724. La capilla mayor fue tallada por Antônio Martins Santiago en 1698 y dorada por Manuel de Jesus Pinto en 1799.
Los paneles de azulejos portugueses adornan las paredes laterales representando santos y figuras alegóricas de virtudes como la Fe, la Esperanza y la Caridad, demostrando la fusión entre tradiciones artísticas europeas y la expresión religiosa colonial brasileña.
La capilla forma parte del conjunto del Convento e Iglesia de Santo Antônio y se accede a ella por la Iglesia de la Orden Tercera de San Francisco; la sacristía, con su mobiliario de palisandro de 1762, queda más allá de la capilla mayor. Conviene reservar tiempo para el Museo Franciscano de Arte Sacro contiguo, y tener en cuenta que es un lugar de culto activo: el acceso puede interrumpirse durante misas y celebraciones litúrgicas.
La sacristía conserva muebles tallados en jacarandá de 1762 y un lavabo de mármol importado de Estremoz, Portugal, mostrando el lujo y refinamiento que caracterizaba los espacios franciscanos durante el período colonial en el nordeste brasileño.
La comunidad de viajeros curiosos
AroundUs reúne miles de lugares seleccionados, consejos locales y joyas escondidas, enriquecidos cada día por más de 92.890 colaboradores en todo el mundo.