Fire Walker, Escultura de acero en el Puente Queen Elizabeth en Johannesburgo, Sudáfrica.
Fire Walker es una escultura de acero en el puente Queen Elizabeth que representa a una mujer con una brazas, construida con piezas de acero dispersas. La figura de 10 metros de altura se ubica en la esquina de las calles Sauer y Simmonds y es accesible por varios medios de transporte público.
La escultura fue creada por William Kentridge y Gerhard Marx como un memorial a las mujeres que alguna vez transportaron brasas por las calles de Johannesburgo para vender fuego para cocinar. Este monumento honra una actividad económica importante del pasado de la ciudad.
Las piezas de acero fragmentadas muestran a una mujer cuya forma oscila entre la disolución y la reagrupación según el punto de vista. Esta imagen habla de las transformaciones en la vida urbana de la ciudad.
La escultura se encuentra en la esquina de las calles Sauer y Simmonds y es fácil de alcanzar en transporte público. El mejor acceso es desde el puente Queen Elizabeth, donde hay varias paradas de autobús y rangos de taxis cercanos.
Desde diferentes ángulos de visión, la figura femenina parece cambiar y moverse de formas que desafían la inmovilidad. Los artistas logran este efecto óptico mediante piezas de acero cuidadosamente dispersas que se superponen y separan según desde dónde las observes.
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