Salto del Tequendama, Cascada en Soacha, Colombia.
Las Cataratas de Tequendama son una cascada en el departamento de Cundinamarca que cae 132 metros a través de un estrecho desfiladero rocoso, con el río Bogotá que mide 23 metros de ancho en el borde. El agua choca contra las rocas de abajo, creando neblina y pulverización que se extienden por el valle circundante.
La cascada ganó atención internacional en el siglo XIX cuando el pintor paisajista estadounidense Frederic Edwin Church la representó en un cuadro completado en 1854. El antiguo hotel construido en 1928 sobre el desfiladero fue elegido más tarde para trabajos de restauración apoyados por colaboración francesa.
El nombre Tequendama proviene de la lengua muisca y se traduce como aquel que precipitó hacia abajo, un término que refleja el vínculo entre el espectáculo natural y las narraciones de las comunidades indígenas. Los visitantes pueden percibir hoy la importancia espiritual que este lugar tuvo en tiempos precoloniales, cuando se asociaba la cascada con fuerzas sagradas y leyendas locales.
Los autobuses salen regularmente desde la estación San Mateo en Bogotá y llegan al lugar en aproximadamente una hora, recorriendo 32 kilómetros hacia el suroeste. Los puntos de observación están a una corta caminata desde el área de estacionamiento, ofreciendo vistas directas del agua cayendo.
El edificio del antiguo hotel se encuentra en un acantilado justo al lado del desfiladero, ofreciendo una vista rara de toda la caída desde sus pisos superiores. Los trabajos de restauración han hecho posible visitar las habitaciones y terrazas donde los huéspedes observaban la cascada.
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