Pont suspendu de la Rivière de l'Est, Puente colgante entre Saint-Benoît y Sainte-Rose, Francia
El Pont suspendu de la Rivière de l'Est es un puente colgante de metal y madera que une Saint-Benoît y Sainte-Rose. La estructura se extiende sobre 152 metros y se apoya en dos pilares de mampostería y un sistema complejo de cables.
El puente fue construido en 1893 por los ingenieros Ferdinand Arnodin y Pierre-Joseph Bonnin para mejorar el transporte de caña de azúcar. Reemplazó los cruces de río peligrosos y se convirtió en un símbolo de la ingeniería moderna en la isla.
El puente representa para los residentes un vínculo fundamental entre el este y el norte de la isla de Reunión. Ha permitido durante generaciones que comunidades separadas por el río mantuvieran relaciones comerciales y personales fluidas.
El puente ahora está abierto al público y fue sometido a una restauración mayor completada en 2023. Los visitantes deben usar calzado resistente y estar preparados para que la estructura se mueva ligeramente con viento fuerte.
Cuando se completó, esta estructura se elevaba unos 42 metros sobre el río y fue considerada el puente más largo del mundo en ese momento. Su diseño innovador la convirtió en un logro notable de la ingeniería de esa época.
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