Bubblegum Alley, Callejón en el centro de San Luis Obispo, California.
Bubblegum Alley es un pasaje angosto en el centro de San Luis Obispo cuyas paredes están completamente cubiertas de trozos de chicle masticado de múltiples colores. El callejón se extiende aproximadamente 70 pies de largo y alcanza alrededor de 15 pies de alto, con chicle cubriendo casi todas las superficies disponibles.
El callejón se originó después de la Segunda Guerra Mundial cuando estudiantes locales de secundaria comenzaron a colocar chicle en las paredes como tradición de celebración de graduación. Esta práctica informal se transformó gradualmente en un lugar emblemático reconocido a lo largo de las décadas siguientes.
El callejón funciona como un espacio de arte participativo donde los visitantes añaden sus propios chicles para crear mensajes, patrones y diseños coloridos en las paredes. La gente lo trata como un lienzo comunitario donde cualquiera puede contribuir a la composición en constante cambio.
Accede al callejón entre los números 733 y 734 de Higuera Street, donde hay una máquina expendedora de chicle en la entrada para agregar a las paredes. Puedes contribuir tu propio chicle en cualquier momento sin reserva, aunque el espacio se limpia periódicamente con vapor.
El callejón se somete a una limpieza mensual con vapor para mantener la higiene, pero la adición continua de nuevos pedazos de chicle mantiene su apariencia en constante evolución. Esto crea un fascinante equilibrio entre el mantenimiento y el cambio artístico continuo.
La comunidad de viajeros curiosos
AroundUs reúne miles de lugares seleccionados, consejos locales y joyas escondidas, enriquecidos cada día por más de 60,000 colaboradores en todo el mundo.