Estrecho de Belle Isle, Paso marítimo entre Terranova y Labrador, Canadá.
El estrecho entre Terranova y Labrador conecta el Golfo de San Lorenzo con el Océano Atlántico, mide aproximadamente 125 kilómetros de largo con un ancho que varía entre 15 y 60 kilómetros. Es un canal natural que separa dos masas de tierra distintas y presenta condiciones oceánicas variables a lo largo de su extensión.
Los exploradores europeos del siglo XVI reconocieron este paso como una ruta clave que conectaba América del Norte con Europa. Con el tiempo se convirtió en una vía marítima importante para barcos comerciales y embarcaciones navales de varias naciones.
Las comunidades cercanas tienen raíces profundas en la pesca, con embarcaciones, equipo e instalaciones portuarias que han marcado la vida diaria durante generaciones. La relación con el mar sigue siendo fundamental para cómo la gente de esta región entiende su hogar.
La vía es más fácil de navegar entre junio y noviembre cuando el hielo se derrite y las aguas son más accesibles para las embarcaciones. Fuera de estos meses, los barcos necesitan refuerzo especial o capacidad de romper hielo para enfrentar las condiciones congeladas y corrientes fuertes.
La corriente fría de Labrador trae agua ártica a esta región, creando un lugar donde criaturas marinas tropicales y polares conviven en las mismas aguas. Esta mezcla inusual hace que el área sea biológicamente diversa de formas que sorprenden a la mayoría de los visitantes.
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