Canadian Tribute to Human Rights, Monumento a los derechos humanos en el centro de Ottawa, Canadá
El Canadian Tribute to Human Rights se alza más de treinta pies en la esquina de las calles Lisgar y Elgin, construido en granito rojo y hormigón según el diseño de Melvin Charney. Su fachada de granito rojo lleva la primera frase del artículo primero de la Declaración Universal de Derechos Humanos en inglés y francés, mientras que unas figuras antropomorfas tras la fachada sostienen placas con las palabras Igualdad, Dignidad y Derechos.
El monumento se abrió en 1990 como el primer memorial global dedicado a los derechos humanos universales. Una placa conmemorativa fue develada en 1998 para honrar a John Peters Humphrey, quien redactó la Declaración Universal de Derechos Humanos.
Palabras como Igualdad, Dignidad y Derechos aparecen en 73 idiomas indígenas de Canadá en placas de granito distribuidas por toda la estructura. Esta diversidad lingüística refleja cómo diferentes comunidades comprenden y expresan los conceptos de derechos humanos.
El monumento se sitúa en una intersección central, lo que facilita su acceso y visibilidad desde múltiples ángulos. Sirve como punto natural de reunión para eventos públicos y manifestaciones.
El monumento se alza sobre tierras que originariamente pertenecían al pueblo algonquino; su inauguración en 1990 comenzó con una presentación ceremonial del anciano algonquino William Commanda antes de que el Dalai Lama atravesara el arco. En noviembre de 1988, dos jóvenes, Cheryl Tooshkenig y Megan Balciunas, colocaron la primera piedra, con el alcalde Jim Durrell y el pregonero Daniel Richer presentes.
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