Eiger north face, Cara norte de montaña alpina en los Alpes Berneses, Suiza
La cara norte del Eiger se eleva 1800 metros verticalmente y muestra formaciones rocosas empinadas con campos de hielo permanentes que forman un desafío natural para los escaladores. Varias bandas rocosas atraviesan la pared y la dividen en diferentes secciones, cada una con sus propias dificultades.
La primera escalada exitosa de esta pared ocurrió en 1938 por un equipo de cordada formado por Fritz Kasparek, Heinrich Harrer, Andreas Heckmair y Ludwig Vörg. Muchos intentos anteriores terminaron trágicamente e hicieron de la ruta una de las más temidas de los Alpes.
Los alpinistas germanohablantes llamaban a esta pared Mordwand, nombre que recuerda los numerosos accidentes durante los primeros intentos del siglo veinte. Hoy los visitantes observan desde las ventanas del tren cómo los escaladores cruzan las mismas repisas que antes parecían imposibles de alcanzar.
El ferrocarril del Jungfrau atraviesa la montaña y se detiene en las estaciones de Eigerwand y Eismeer, donde los visitantes pueden observar de cerca las masivas formaciones rocosas. Los prismáticos ayudan a observar a los escaladores, que a menudo aparecen como pequeños puntos en la pared rocosa brillante.
Una pequeña abertura llamada Stollenloch se creó durante la construcción del túnel ferroviario y ahora sirve como salida de emergencia para los escaladores en la pared. La ventana se encuentra aproximadamente a mitad de altura y ofrece a los montañeros cansados una ruta de escape inesperada hacia el interior de la montaña.
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