Obelisk am Karolinenplatz, Obelisco conmemorativo en el distrito Maxvorstadt, Múnich, Alemania
El obelisco negro de Karolinenplatz se eleva unos 29 metros sobre una base de mármol de tres niveles ubicada en el centro de la plaza. La estructura combina construcción de ladrillo con revestimiento de mármol y elementos de bronce para crear un monumento solemne.
El rey Luis I encargó al arquitecto Leo von Klenze en 1833 que diseñara este memorial para honrar a 30.000 soldados bávaros muertos durante la campaña rusa de Napoleón. El proyecto transformó el carácter urbano de la ciudad como recordatorio permanente de las pérdidas de guerra.
Las placas de bronce fueron fundidas a partir de cañones capturados y llevan los nombres de soldados caídos. Estos grabados cuentan una historia de pérdida que forma parte de la memoria colectiva de la ciudad.
El sitio se encuentra en la intersección de Brienner Straße y Barer Straße, con varias líneas de tranvía que rodean la plaza. Esta ubicación central lo hace fácil de alcanzar e integrar en cualquier ruta a pie por la zona.
La plaza fue diseñada intencionalmente para reflejar el diseño radial de las famosas plazas parisinas, con calles que se extienden desde el centro. Esto representó el primer intento de Múnich de replicar el modelo europeo del diseño urbano en forma de rueda.
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