Alte Brücke, Puente de arco en Frankfurt, Alemania
El Alte Brücke es un puente de arcos de piedra sobre el Meno con ocho bóvedas de arenisca roja y una sección central de acero, extendiéndose aproximadamente 237 metros. La estructura conecta la ciudad antigua de Fráncfort con el distrito de Sachsenhausen y sirve tanto al tránsito peatonal como vehicular.
Documentado por primera vez en 1222, el puente fue reconstruido aproximadamente 18 veces antes de que su forma actual se completara en 1926. Estos múltiples reconstrucciones reflejan los ciclos de destrucción y renovación de Fráncfort a lo largo de los siglos.
El puente exhibe símbolos religiosos y civiles de época medieval, como un crucifijo y una estatua de Carlomagno, que reflejan los vínculos históricos de Fráncfort con la iglesia y el imperio. Estos detalles hablan sobre la importancia espiritual que tenía este cruce en la vida religiosa de la ciudad.
El cruce es accesible a pie y en vehículo, ofreciendo vistas de ambas orillas del río con restaurantes y museos cercanos en ambos lados. Las primeras horas de la mañana son un buen momento para visitarlo, ya que el tráfico de vehículos es más ligero y los peatones tienen más espacio.
Bajo el puente se encuentra Portikus, un espacio de exposición de arte en una pequeña isla donde antiguamente funcionaban molinos medievales junto a la orilla del río. Esta galería oculta muestra arte contemporáneo en un lugar que se ha transformado de uso industrial al creativo.
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