Hirsch-Denkmal, Monumento de patrimonio cultural en Briesen, Alemania.
El Hirsch-Denkmal es un monumento en un área boscosa al sur del pueblo de Briesen que presenta una escultura de ciervo con una representación detallada del pelaje. La obra del arquitecto Andreas Schlüter se encuentra a lo largo de un camino empedrado rodeado de bosque.
Federico I de Prusia cazó un ciervo en este lugar el 18 de septiembre de 1696, lo que llevó a la construcción del monumento en 1707. La construcción marcó un evento de caza significativo en la historia prusiana.
El monumento es un elemento tan importante del patrimonio local que aparece en el escudo oficial del municipio de Briesen. Este reconocimiento demuestra cuán profundamente arraigada está la historia del ciervo en la identidad local.
Este monumento es accesible a través de un sendero forestal que se desvía de la carretera cercana y conduce a un pequeño claro. Un panel informativo y un refugio proporcionan orientación y protección contra el clima durante su visita.
Las astas originales del ciervo conmemorado se conservan en la colección de arte del Palacio de Moritzburg, habiendo llegado allí a través de un intercambio que implicaba soldados élite prusianos. Estas astas no viajan más, sino que permanecen permanentemente en la residencia sajona.
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